lunes, 20 de abril de 2015

El beso que nunca nos dimos






Contraportada de Últimas Noticias Junio 14, 2012



El título le pertenece a uno de esos filmes entretenidos y olvidables que tratan sobre campamentos juveniles y refleja frustración. La protagonista recuerda parte de su adolescencia y su atracción platónica por un muchacho, al que consigue años después en los mismos escenarios del campamento...

    Tuve una frustración junto al personal de redacción de Últimas Noticias la mañana del jueves 14 de junio de 2012 cuando, entre otras cosas, el protagonismo del día anterior lo ocupó en la sección deportiva y en la parte del beisbol de las Grandes Ligas el lanzador de Gigantes de San Francisco, Matt Cain.

     El pitcher lanzó esa noche un juego perfecto, en el que retiró a todos los bateadores enfrentados. Astros de Houston fue el rival que sufrió ese tormento mientras quien escribe estas líneas llegaba a la redacción del diario totalmente mojado porque la lluvia me atrapó caminando a pocas cuadras de allí.

     El personal de redacción tenía poco tiempo en la entonces nueva sede. Apenas dos meses y entre las adaptaciones que debíamos hacer estaba la del aire acondicionado, demasiado frío en las primeras de cambio.

     Así, mojado y semicongelado se presentó el escenario de Cain, quien además al jugar de local en el estadio AT&T Park, en lo que llaman dentro del lenguaje del beisbol “los juegos de la Costa del Pacífico” significaba para nosotros en Caracas que por diferencias de horario iba a terminar más tarde.

     A medida que iba realizando esta poco común hazaña, las redacciones deportivas se preparaban para darle a los lectores del día siguiente en los periódicos sus pormenores, y también las inmediatas por las plataformas multimedias. La atención aumentó cuando el jardinero venezolano Grégor Blanco ayudó a Cain con una atrapada sensacional, la cual pueden ver aquí: 

https://www.youtube.com/watch?v=_Zc2IlMmizE

     El juego terminó un poco después de lo normal para el uso horario venezolano. Pero la noticia requería del esfuerzo de publicarlo y así lo pueden ver en la última página del periódico, que hacía un llamado a las respectivas páginas centrales con el hecho y sus detalles. Llegamos más tarde a casa y en lo personal pendiente de no terminar resfriado.

¿Que pasó ayer?

Como me acosté tarde, supe después de la mayoría ciudadana que a la mañana siguiente no salió Últimas Noticias. En efecto, la versión impresa quedó congelada en los archivos electrónicos. Una huelga en la rotativa dejó el producto final en tercera base. Y allí se quedó.
     Todavía recuerdo al compañero Víctor Boccone, preguntándome, con el característico buen gesto de un periodista pendiente del producto global: 
     - ¿Por qué no salió?
     Sin tener todas las evidencias, me limité a mostrarle la página, esa que ustedes ven en la foto que encabeza este anécdota. Se la imprimí en papel bond para que tuviera el testigo. El trabajo se hizo, pero esas "causas ajenas a la voluntad" le cedieron espacio a la competencia.
Me sentí frustrado por el esfuerzo perdido. Igual se manifestaron los redactores, diagramadores, fotógrafos y el resto del personal que se fajó por el medio. 

     Nunca más llegué empapado por la lluvia a la redacción.






lunes, 13 de abril de 2015

Un sueño que culminó




La muerte de la Princesa Diana de Inglaterra, con varios títulos nobiliarios, causó conmoción mundial el domingo 31 de agosto de 1997. Para Venezuela fue al filo de la medianoche entre sábado y domingo y la portada del Diario Meridiano del lunes 1 de septiembre recoge el impacto del “segundo día”.

          Ese sábado el fin de semana parecía ser rutinario. En el caso de Meridiano la primera edición sacó una foto bien destacada de la princesa, que se encontraba grave por el accidente automovilístico sufrido horas antes en París para el cierre de la primera edición.

          Estaba ocupado con los eventos deportivos y a eso de las 10 de la noche, me llamó el jefe de redacción, Víctor José López, atento a los sucesos de Europa.

— ¿Qué dicen los cables? preguntó, en relación a lo que emitían las agencias de noticias.
— Están colocando semblanzas de la vida de Diana y de su acompañante.

          Dodi Al-Fayed tuvo en el último día de su exixtencia un gran protagonismo. También ponían las agencias notas sobre su vida. Así que Víctor José López sentenció, un par de horas antes del anuncio oficial del desenlace fatal:

— Esa mujer está muerta.

          Así, me precisó cuáles páginas iba a utilizar dentro del periódico para poner más detalles del suceso. “Y no tengas miedo de cambiar más si es necesario” me explicó, palabras más palabras menos, dando a entender la prioridad del caso.

Llamadas de medianoche


Al procesar distintas informaciones deportivas y al mismo tiempo estar detrás de las noticias por agencia en la computadora, olvidé ver la televisión. Así que a las 12:03 am quedé impactado por un cable de AFP (Agencia France Press) con dos palabras:

– Murió Diana.

          Entonces procedí con las instrucciones. Las páginas de arte y espectáculos se destinaron a llenarlas con información sobre la vida y fin de Diana. En la primera edición dos compañeros tenían notas diversas en esa sección. Nelson Padilla, insigne divulgador de actividades del folklore venezolano, y Eduardo Chapellín, legendario periodista multifuentes, escucharon la noticia por televisión y rápidamente me llamaron, temerosos del destino de sus trabajos.

— ¿ Y vas a sacar todas mis notas? Preguntaron cada uno con cinco minutos de diferencia.
— Debo cambiar TODO. Así como lo escuchas. TODO.

          Resignados al ver que sus escritos no iban a salir en la edición de Caracas, colgaron.

         Poco después de ver la foto de Diana bien destacada en la portada, decidimos poner el título principal relativo a su fallecimiento. La verdad es que a la mañana siguiente el mundo iba a estar pendiente de ella y por eso la venta de periódicos fue mucho mayor esos días (y los siguientes).

          Así, Edgardo Alfonso, camarero de Mets de Nueva York en las Grandes Ligas, no pudo ocupar el titular más destacado.

          Es cierto, el mundo estaba triste. Pero para los diarios impresos fue de lo mejor en ventas ante la necesidad de información del público. En el caso del Bloque DeArmas colocó días después un suplemento especial de la vida de Diana, y lo mismo hicieron otros medios.

          Así terminó esto, con el cual muchos sintieron pena por un personajes de fama mundial que tuvo una vida infeliz, atenuada con causas humanitarias y finalizada trágicamente en un accidente de tránsito. Fue el fin de un sueño.

          Así mismo lo siento con los dólares desde Venezuela. Pero eso lo describiré otro día.









domingo, 5 de abril de 2015

La era dorada del fax

Este artefacto fue el gran sucesor del télex en los periódicos de gran circulación, y al igual que las computadoras personales, tuvo gran popularidad por sus posibilidades de uso en pequeñas oficinas y en los mismos hogares.
En la década de los 90 del siglo pasado, el fax fue empleado para divulgar noticias a una escala individual. Bastaba con colocar una hoja  en la bandeja, marcar el número telefónico habilitado para la transmisión del facsímil (nombre técnico original), esperar un sonido similar a este: https://www.youtube.com/watch?v=2VuFClDnolY y la hoja se podía leer al otro lado de la línea.
Cuando el aparato se popularizó entre los hogares de los periodistas, se le dio gran utilidad. 
Un ejemplo fue la redacción de reseñas de juegos del beisbol venezolano que se efectuaban fuera de la ciudad. A veces habían dificultades de transporte para los periodistas cerca de la medianoche, una vez que la inseguridad se adueñó de Caracas.
Entonces los periodistas escribían desde las casas basados en las transmisiones radiales. Peggi Quintero, Rafael Lastra y Juan Leonardo Lanz estelarizaron momentos como estos, cuando mandaban faxes a la redacción. Una vez terminaron sus respectivos juegos con 10 minutos de diferencia y sin que se pusieran de acuerdo sincronizaron perfecto sus envíos. Llegaron uno tras otro sin interrupciones.


"Colegas: me llegó un FAX"

En las redacciones de los periódicos, la frase significaba un chisme protagonizado por algún (o alguna) periodista. La redacción del Diario Meridiano de Caracas tenía hace unos 20 años a un gran comentaristas de los faxes llamado José Rubicco, actualmente ejerciendo en el Grupo Últimas Noticias. En efecto, cuando Rubicco exclamaba a toda voz "me llegó un fax", las risitas entre bajas y también nerviosas (según la culpabilidad) surgían cuando simulaba la lectura de la supuesta hoja: "Conocido redactor fue visto con secretaria de este edificio, almorzando en un restaurante que deja en muy buena posición a quien invita".
El fax se transformó "me llegó un email", en alusión al correo electrónico. Actualmente algunos decimos que "leí un tweet" o un "DM", para referirnos a un dato sobre nuestras vidas privadas.
No obstante, aún me parece que un buen chisme circula más rápido que la mejor de las redes sociales.

Michael Jordan

Tal vez el envío más famoso del deporte lo hizo el ex basketbolista Michael Jordan. La leyenda se retiró por primera vez en 1993, pocos días después de la muerte de su padre. Intentó jugar beisbol profesional pero no hizo mayor cosa y regresó al deporte que lo hizo una leyenda. Y lo anunció mediante un fax. La historia está con detalles aquí http://www.espn.com.ve/news/story/_/id/2324742/20-anos-despues-del-estoy-de-vuelta-de-michael-jordan  y muestra como se manejaban las comunicaciones en esa época. 
Pareciera que transcurrieron mucho más de 20 años ante el avance de la tecnología.