lunes, 10 de julio de 2017

18.Días de trancazos






Vecinos de la parroquia Candelaria obstaculizan el tráfico automotor.



Esta vez las anécdotas no son históricas. Más bien son en caliente por la conflictividad política de Venezuela, que ya afecta sin dudas a todos los estratos de su población. Ciudadanos, políticos, militares, militantes. estudiantes, amas de casa, madres, padres, abuelos.

Hay demasiadas cosas que contar, las redes sociales se inundan de contenido ante la velocidad de los acontecimientos y hay poco margen para un escrito bien pensado.

Lo cierto en que estos tiempos todo el mundo tiene algo que decir. Y también tiene algo por qué protestar. Unos por la carestía de los alimentos, otros por las dificultades para obtener medicinas.  Y de allí ha surgido esta forma de protesta: el trancazo, que a su vez afecta la vida de todos los ciudadanos.

Entrar y salir a La Urbina


Y esta particular forma de manifestación, donde en muchas partes ha afectado la vida en general, permiten descubrir formas de llegar o salir del trabajo. Cada quién en su sitio se las está arreglando para poder cumplir con sus obligaciones laborales.

En el caso de los trabajadores del Grupo Últimas Noticias, los trancazos han puesto a caminar a más de uno desde la sede hasta alguna de las estaciones del Metro de Caracas más cercana. Es decir, La California o Petare. Si uno va o viene de la primera debe caminar entre 25 y 35 minutos para ir o venir de la sede. La segunda queda más cerca, pero el ambiente que rodea a las salidas de esa estación invitan a tomar mayores precauciones ante el hampa desatada. O para evitar los gases lacrimógenos, molotov, olor a basura quemada entre otros síntomas que la manifestación se convirtió en un disturbio.

Sin Metrobús o cualquier otro transporte público.

Así que la ruta más popular entre los empleados de Últimas Noticias, el Diario Líder y El Mundo, Economía y Negocios es acercarse lo más posible a La California, y si uno va o viene por allí se consigue en un trancazo imágenes como éstas.



Comenzando la subida por la avenida Sanz, El Marqués.









Con estas situaciones, también los que tienen vehículos hacen cualquier cantidad de desvíos mientras los vecinos les van avisando en cada esquina: Por aquí no pueden pasar.

Así que a darse media vuelta y buscar la manera de encontrar otro camino despejado, hasta que llega o bien la hora del fin del trancazo, que la oscuridad se adueñe del país o salgan las "fuerzas del orden". Y llegar temprano a casa o a la oficina en el caso de los trabajadores nocturnos depende del ingenio o de la suerte, evitando siempre lo peor, lo que es noticioso al día siguiente, lo que "vende": muertos, heridos, detenidos.

sábado, 4 de marzo de 2017

17

La muerte de Hugo Chávez







Unos días atrás ya el país parecía acostumbrarse a su ausencia y parecía prepararse para el eventual anuncio de su fallecimiento. La figura política más carismática -en todos sus sentidos y apreciaciones- de las últimas dos décadas dio su último discurso el 8 de diciembre de 2012, y el 5 de marzo del año siguiente me "agarró" la noticia de su fallecimiento saliendo del Metro de Caracas rumbo a la Redacción Única de la Cadena Capriles.

A unos muchachos estudiantes de bachillerato les escuché decir "se murió Chávez" y realmente no supe si lo decían en serio o estaban haciendo alguna broma, como suele suceder entre estudiantes de educación media de cualquier lugar del mundo cuando andan juntos en la calle, pendiente de reirse.

Así que saliendo del metro llamé a mi casa para confirmar la noticia. Era obvio que ese suceso iba a tener impacto en el país y rápidamente mi esposa me confirmó lo sucedido. Después que el periodista Nelson Bocaranda “tubeara” a través del diario El Universal en junio de 2011 que Hugo Chávez tenía una enfermedad que terminaría con su vida a un plazo más breve que el previsto, fue cuestión de tiempo para que el todavía vicepresidente Nicolás Maduro hiciera el anuncio oficial el 5 de marzo de 2013:



La redacción de Últimas Noticias se conmovió por la noticia. Había silencio y mucho trabajo, al revés de otros días de “cochino” donde hay corricorre pero con gritos y comentarios. La sección de política estaba concentrada en llenar las páginas con la mejor información posible y la gran mayoría de los presentes estábamos pendiente por internet de las manifestaciones de todo tipo sobre este hecho. También causó impacto en el resto del mundo.


Ecos de la prensa internacional.


La sección de avisos


Me llamó la atención los días posteriores al 5 de marzo como la prensa escrita se inundó de avisos de duelo sobre el fallecimiento de Chávez. Últimas Noticias casi que dobló sus páginas por una semana, y algo similar vivieron otros diarios, lo cual de manera dolorosa para algunos (para otros no) significó al fin y al cabo que la prensa escrita todavía tiene algo que ofrecer al mundo en acontecimientos de gran impacto en el planeta.

Los primeros cambios: la venta de la Cadena Capriles


Pero la cosa no terminó allí ni culmina aún. Si la muerte de Chávez iba a significar transformaciones en el país (más malas que buenas como lo vivimos actualmente), a nosotros los periodistas nos llegaron más rápido.
En efecto, apenas dos meses después, en un fin de semana que estaba de guardia, leíamos en redes sociales que la Cadena Capriles fue vendida. Y como el marido víctima de una infidelidad en el papel del último en enterarse, desde fuera de la redacción nos decían de esa venta. Pero aquí adentro ninguno de nosotros sabía. Hasta queeeeee:


El primer anuncio oficial.



Pocos meses después, Cadena Capriles se transformó en Grupo Últimas Noticias, en una historia que aún no termina. A veces escuchaba argumentos de porque vendió Miguel Ángel Capriles, principal directivo de la cadena. Y pensaba que luego de que sus medios facturaron una montaña de dinero a raíz de la muerte de Chávez, las eventuales circunstancias adversas económicas ya avisadas y la gran oferta por ceder el grupo comunicacional, era simplemente el mejor momento de vender. Y como empresario ese argumento significa simplemente un buen negocio (excelente en este caso).

Hay muchos misterios en torno a la enfermedad y muerte de Hugo Chávez. Por su estilo hermético su entorno construyó en torno a su estado de salud un muro pocas veces franqueado. Aparte de las noticias de Bocaranda y el célebre doctor José Marquina por twitter, las noticias desde el gobierno sobre su principal figura pública fueron la mayoría de las veces imprecisas y poco claras. Por eso hubo muchas especulaciones en su momento, incluyendo una donde se cree que murió el 30 de diciembre de 2012 en Cuba ¿Recuerdan la suspensión de festividades en plazas de Caracas y el resto del país? Todo inmediatamente después de un anuncio del vicepresidente Maduro sobre el estado de salud de Chávez y sus dificultades luego de una larga cirugía.


Tal vez si comunicacionalmente hubiera sido más transparente tratándose de la figura pública de un mandatario las especulaciones se hubieran reducido. Pero no fue es la característica del gobierno venezolano actual, no lo es ni lo será y por eso el misterio y las medias verdades seguirán rondando.






martes, 31 de enero de 2017

16





Las horripilantes series del caribe mexicanas


La Serie del Caribe es prácticamente el último torneo con el cual se culmina la temporada de beisbol periodísticamente para los venezolanos. Lo decimos porque el ciclo comienza en abril con las Grandes Ligas y termina a más tardar el 7 de febrero, con el último out del torneo regional que pone a competir a los campeones de las ligas profesionales de la Confederación del Caribe, y más recientemente al monarca del torneo cubano.

Así que desde abril hasta noviembre hay beisbol de Grandes Ligas. Desde octubre hasta fines de enero hay pelota profesional en nuestro país y se remata con la Serie del Caribe que comienza regularmente el 1 o 2 de febrero. Y aunque de este evento se viene diciendo que está en decadencia, que hay poco público en algunas sedes y hasta que deberían eliminarlo, lo cierto del caso es que entre los buenos patrocinantes con los que cuenta más cierto entusiasmo bien administrado, el breve torneo se ha mantenido por décadas, y al menos hasta los momentos la palabra desaparición no ha sonado desde hace años.

Pero cada cuatro febreros se aparece una serie francamente detestable: las que se hacen en México.

Diferencia de horario


La razón fundamental que en ese país al sur de la frontera según Donald Trump, están unas tres horas de atraso con respecto a nosotros los venezolanos (igual desde allá pueden decir que todo se hace mucho más temprano).

De manera que si en cualquier sede mexicana de la Serie del Caribe el segundo duelo comienza entre siete y ocho de la noche, significa para Venezuela entre 10 y 11, para terminar la jornada en el país suramericano mucho más allá de la una de la madrugada.

Y como la hora clásica de cierre de la edición nocturna de los periódicos es justamente la 1:00 am, entonces el estrés se apodera de la sala de redacción, más si el equipo nacional tiene opción para el campeonato. Veamos las tres últimas.

2005: Mazatlán


En esta serie ocurrió algo poco usual: la lluvia pospuso la penúltima jornada un sábado de carnaval. Así que decidieron poner los cuatro últimos juegos para el domingo. Con un promedio de tres horas si no ocurrían extrainnings o incidentes que alargaran el juego.

Como Tigres de Aragua, el representante venezolano aún no estaba eliminado, entonces se siguió la acción. Y como también Meridiano Televisión transmitía el evento, el natural interés de complementar la prensa escrita con el medio televisivo determinó que se cubriera todo el evento, cuyo último out terminó más o menos a las 5:20 am. 

En la redacción del diario Meridiano estábamos el corrector Andrés Casanova, el diagramador Carlos Sánchez y mi persona hasta el final, cuando Venados de Mazatlán se tituló ante su público. Durante toda la noche preguntábamos hasta que hora se esperaría y siempre nos decían que nos quedáramos. Que si el presidente de la empresa y la directora de circulación estaban discutiendo por teléfonos celulares y de allí saldría el momento de irnos.

Pero nunca fue así. Como ya no teníamos transporte a esa hora decidí esperar a que saliera la luz del día y trasladarme a mi casa. Y llegué a ella maldiciendo a México y sus series del Caribe, al Bloque DeArmas, a Meridiano y a todo el maldito mundo.

2009: Mexicali


Esa fue la última vez que un equipo venezolano ganó este evento regional. Y Tigres de Aragua se tituló para sorpresa de muchos. Luego de ir varias veces en los años recientes con equipos más poderosos, en esa ocasión los felinos venezolanos hilvanaron cinco triunfos consecutivos. La relación de los juegos obligó a estar pendiente del fin de la jornada en Últimas Noticias en varias ocasiones, lo que obligó a salir más tarde al personal de redacción.




Para esta ocasión, yo era padre de una niña con algo más de tres años. Recuerdo que paseé por cinco trasnochos consecutivos antes de ir a una fiesta infantil, en la cual más de 30 niños iban a tumbar la piñata.

Imagínense el ritual con falta de sueño acumulado. Un niño tras otro y el cántico infaltable:
-Dale. Dale. Dale a la piñata. Túmbala pa´l suelo. Queremos caramelo...
-Dale. Dale. Dale a la piñata. Túmbala pa´l suelo. Queremos caramelo...

        Y así, después del vígésimo, el cansancio me tomó por sorpresa y me despertaron cuando llamaron a mi hija, lo cual me costó los reclamos correspondientes de mi esposa: -Te quedaste dormido.

      Solo los que son periodistas, médicos, enfermeras y otros trabajadores nocturnos comprenden el haber pasado por estas situaciones.

2013: Hermosillo



Aunque ya el campeón venezolano estaba eliminado, teníamos esperanzas de reseñar el fin del evento, en un año donde las redes sociales de la todavía Cadena Capriles (unos meses antes de su venta a lo que posteriormente se llamó Grupo Últimas Noticias) ya formaban parte de la rutina. Y poco después de la medianoche los finalistas Yaquis de Ciudad Obregón, campeón de México y el monarca dominicano Leones del Escogido, empataron en el noveno inning.

Una vez que se decidió que no iba a ser publicado en prensa, decidimos aguantar un poco más Gabriel Molina (@gabomolina18), Joiner Martínez (@Joinermartinez), Juan Salvador Muñoz (@juansalvador11) y mi persona para al menos verlo publicado en la red social twitter de @LiderenDeportes. 

Pero nada que se le conseguía ganador a ese juego. A las dos de la mañana nos fuimos a casa. Por mi parte seguí las incidencias hasta la 3:30 am, cuando Escogido se fue arriba en el inning 15 y Venados empató al cierre. 
A media mañana me enteré que el juego terminó poco después de las 5:30 pm (18 innings de duración) por un comentario de Pascual Artiles (@artilespascual), en aquel entonces narrador de Meridiano Televisión y quien se lució en ese maratónico encuentro.

También me enteré que Juan Salvador (conocido entonces como “El Vampi” por su templanza en el horario nocturno, logró publicar el tweet para @LiderenDeportes. Aunque no lo ví me alegré por la hazaña de Juan al seguir el juego hasta el final. 

Eso sí, al buscar la publicación me enteré que desapareció junto a esa cuenta, que cambió unos años después a @LiderEsDeporte. Como Jack Dawson (Titanic) en los recuerdos de Rose DeWitt, solo quedó en la memoria.





domingo, 22 de enero de 2017

15



10 años de la increíble remontada



La tarde-noche del 28 de enero de 2007, Tigres de Aragua hizo una de las hazañas más espectaculares para terminar con un campeonato.
Prácticamente, desde el No Hit No Run de Urbano Lugo que coronó a Leones del Caracas sobre Tiburones de La Guaira en 1987, no ocurría algo tan espectacular.

Fue en el estadio José Pérez Colmenares de Maracay y el juego comenzó con los felinos con ventaja de tres juegos a uno en la final. Aragua se había impuesto en los dos primeros duelos de Valencia y el primero de tres en Maracay. Magallanes ripostó en el cuarto y se vio enorme cuando llegó el cierre de la novena entrada del quinto juego, arriba en la pizarra 10-3 luego de facturar cuatro carreras en la parte de arriba de ese episodio.

Desde el televisor

Esa noche no me tocó guardia, así que fui testigo en esta ocasión como aficionado. Y esa es seguramente la razón por la cual fue más asombrosa esta experiencia para mí.
Cuando se está en la oficina de redacción, cualquier periodista puede quedar impactado ante el hecho, pero en la mayor parte de esas experiencias manda más el cerebro y se está pendiente de culminar los procesos de la redacción, de titular, esperar los textos de los enviados especiales, seleccionar las fotos, ajustar el boxscore y muchos otros detalles para darle al lector lo mejor posible para el día siguiente.

Con una hija con algo menos de año y medio entonces, en la casa intentábamos acostarnos poco después de las siete de la noche, como parte de acostumbrarla a un sueño rutinario en horas más adecuadas para su edad.

Pero -esta vez como aficionado- quería ver el último out del juego, pensando que la final regresaba a Valencia con um Magallanes que parecía envalentonado, listo también para una gran hazaña, tanto o más difícil que la de Aragua. Navegantes intentaba ser el primer equipo que en una final de beisbol profesional obtenía dos triunfos después de perder los tres primeros.

Aupando a los felinos, me conformaba si Aragua hacía unas dos o tres carreras, como para demostrar que sus ánimos estaban intactos, y listos para lograr el título en Valencia. Le quedarían dos fechas para lograrlo y con la ventaja inicial de tres juegos a cero, no pensaba que Magallanes repitiera lo que hizo Medias Rojas de Boston ante Yankees de Nueva York en 2004. Aquella vez Boston ganó cuatro juegos luego de perder los tres primeros en la serie de campeonato de la Liga Americana de las Grandes Ligas.

Solo ante el peligro

Para ese noveno inning, el colega Agustín Rodríguez estaba de guardia. Y Rafael Vielma (simpatizante magallanero)  lo llamó cuando Aragua fue a batear el noveno inning para decirle: "No hará la guardia con el fin del campeonato". Y así mismo pensaba Agustín, quien me confesó recientemente que quería irse temprano a casa esa noche.

"El juego de por sí era largo", recordó Rodríguez sobre ese choque. Él también quedó sorprendido como todos ante la ineficacia del pitcheo magallanero y el ímpetu felino. "Al final salí tardísimo" finalizó con el recuerdo de lo que fue una noche pesada.

Pero para mí, aupando a Tigres que se iba acercando en el marcador, lo que veía era realmente espectacular. Al igual que los testigos del estadio y los que seguían a través de la televisión, nos costaba creer lo que estaba sucediendo.


Dos versiones del clímax (Meridiano TV y Venevisión) la pueden encontrar aquí:

https://www.youtube.com/watch?v=ojbMQejnOq0 narrado por el siempre bien recordado Humberto Perdomo (+) y

https://www.youtube.com/watch?v=DbPbmbeL3Ic descrito por Fernando Arreaza @arreazaortega con su calidad y excelente sentido de la interpretación del momento deportivo.


Cuando Álex Romero pegó el inolvidable doblete barrebases, comencé a pegar brincos de alegría en la cama mientras mi hija se vio extrañada como si hubiera enloquecido al momento que José Gregorio Martínez, el anotador de la rayita decisiva, se zambulló en la goma. A mi esposa le expliqué como Tigres ganó este juego, y por lo tanto el campeonato. Y de paso le puso una  gorra tigrera a la niña para enviárselas a unas amistades magallaneras para atormentarlas. 
         La adrenalina hizo su trabajo y esa noche me dormí un buen rato después, casi como si hubiera estado de guardia.


Así tituló Últimas Noticias la mañana siguiente:




Como no se menciona allí el racimo de ocho carreras en el noveno episodio, asumo que un espíritu magallanero se apoderó de la escritura. Afortunadamente las crónicas de Alfredo Villasmil (@ElVillasmil024) en Últimas Noticias como las de Carlos Valmore Rodríguez (@CarlosValmore)  e Ismael Granadillo (@iGranadillo) en el diario Líder en Deportes reflejaron el espíritu de la hazaña ese 28 de enero, (publicado por supuesto al día siguiente) hecho del cual se cumple una década.

Para los detallistas

Jugada por jugada.
Noveno inning. Lanza Jean Machí.
Ronny Cedeño da sencillo. Álex Romero recibe boleto.
Luis Maza da un doble por el jardín central, anota Cedeño (10-4) y Romero queda en tercera base. Álex Núñez da un hit por el campocorto y anota Romero (10-5). Maza en tercera base.
Sale Machí y lanza Germán Meléndez.
Grégor Blanco recibe boleto y se llenan las bases. Luis Rodríguez out por elevado al jardín izquierdo.
Sale Meléndez y lanza Paúl Estrada.
Miguel Cabrera recibe boleto, anota Maza (10-6). Ramón Hernández recibe boleto, anota Núñez (10-7).
Sale Estrada y viene a lanzar José Rodríguez.
Randall Simon recibe base por bolas, anota Blanco (10-8). José Gregorio Martínez entra a correr por Simon.
Ronny Cedeño recibe strikeout, dos outs.

Álex Romero da doble entre los jardines derecho y central, anotan Hernández (10-9), Cabrera (10-10) y Martínez (10-11)


martes, 25 de octubre de 2016

Randy Johnson y Curt Schilling: Dos contra el mundo





Cuando comenzó la Serie Mundial de 2001, el mundo todavía estaba conmocionado por los acontecimientos del 11 de septiembre. Las Torres Gemelas del Centro Mundial de Comercio fueron destruidas y eso obligó a postergar por una semana la actividad de las Grandes Ligas, así como otros eventos deportivos.
Recuerdo que la pelea entre Bernard Hopkins y Félix "Tito" Trinidad por la unificación de los títulos medianos se hizo dos semanas después en el Madison Square Garden, un templo del boxeo a lo largo de su ilustre historia.
Y Yankees de Nueva York intentaba ganar su cuarta serie mundial consecutiva. Luego de batir a Bravos de Atlanta, Padres de San Diego y Mets de Nueva York, tuvo esta vez un rival que terminó con la dinastía apoyado en dos grandes lanzadores, que trabajaron como unos burritos de carga.
Aunque el beisbol es un deporte de equipo y todos aportan, la parte más destacada fue protagonizada por dos lanzadores: Randy Johnson y Curt Schilling.
Entre ambos ganaron los cuatro juegos que necesitó Diamondbacks de Arizona. Tres los ganó Johnson y uno Schilling, este último además perdió uno y abrió tres de los juegos de la Serie Mundial, algo inusual cuando la rotación de lanzadores iniciantes cambió de cuatro a cinco y en consecuencia los días de descanso entre jornadas subieron de tres a cuatro.
La historia registra que dicha serie llegó al máximo de siete desafíos, y en el último terminó con un sencillo de Luis González en el noveno inning que trajo la carrera con la cual Diamondbacks dejó en el terreno a Yankees y se llevó el clásico.


Fueron momentos muy emocionantes en la redacción de Meridiano. A la posibilidad de ver a Yankees ganar por cuarto año consecutivo se le opuso esa aureola de grandes guerreros del montículo generada por Johnson y Schilling. Y la oficina de redacción se llenaba de personal de seguridad durante los juegos, así como de otros departamentos de los que estaban por el edificio del Bloque Dearmas a esas horas de la noche. Y recuerdo la emoción de todos allí, porque la mayoría ligaba a Arizona, por el romanticismo que generó al tratar de vencer a esa maquinaria que fue Yankees en esa época, con Derek Jeter, Mariano Rivera, Jorge Posada, Paul O‘ Neill (quien se retiró al terminar esa temporada), Bernie Williams, Róger Clemens, Mike Mussina y otros.

Y lo hicieron. El último juego fue lanzado por ellos dos. Y por votación compartieron el premio como jugador más valioso.

Foto fusilada de Google-Getty Images.


 Un año excepcional 

Con el tiempo me di cuenta de varios detalles que me parecieron curiosos de esa campaña.
- Fue la primera Serie Mundial que culminó en noviembre. Ahora es más común por la extensión de la postemporada, una vez añadido el desempate por el comodín. Pero en 2001 fue por la suspensión por una semana de toda actividad inmediatamente a los acontecimientos del 11 de septiembre.
- Fue el colofón de una gran temporada para las Grandes Ligas. Veamos.
- Ese año se retiró el campocorto y tercera base Cal Ripken, una leyenda del deporte que ganó un lugar en el Salón de la Fama cinco años después. Ripken dejó un registro de 2 mil 632 juegos consecutivos en la alineación, entre otros grandes logros.
- Barry Bonds pegó 73 cuadrangulares, récord en un temporada regular. Si bien su rendimiento fue posteriormente cuestionado por sus sospechas de consumir sustancias que favorecieran su rendimiento, en ese año causó asombro.
- Sammy Sosa dio más de 60 jonrones por tercera vez y eso nadie lo volvió a hacer. También sufrió lo mismo que Bonds.
- Rickey Henderson arribó a tres mil imparables en su ilustre carrera.
- El japonés Ichiro Suzuki debutó ese año con Marineros de Seattle para convertirse en Novato del Año y Jugador Más Valioso en la misma temporada. Suzuki casualmente llegó a la mágica cifra de tres mil hits este año.
- Y aprovecho para recordar que Marineros, el equipo de Suzuki en 2001, ganó ¡116 juegos!, algo que tampoco volvió a ocurrir.


De eso pasaron 15 años. Ahora el pitcheo de Indios de Cleveland, diezmado por lesiones, cuenta con Trevor Bauer y Corey Kluber para intentar repetir en la Serie Mundial 2016, lo que hicieron Johnson y Schilling. La tienen difícil.

martes, 20 de septiembre de 2016

Cal Ripken, Lucía la pelota y los Montes





Un domingo que parecía como cualquier otro en las Grandes Ligas trascendió cuando el estelarísimo pelotero Cal Ripken, terminó con su legendaria racha de juegos consecutivos en la alineación inicial de su equipo. Tres años después de dejar atrás los dos mil 130 juegos en fila con la participación de Loug Gehrig décadas atrás, el jugador manifestó su deseo de no estar desde el primer lanzamiento con su equipo de siempre: Orioles de Baltimore.

Y lo que fue una rutina por más de 14 temporadas, juego tras juego, dejó de serlo de repente cuando le indicó a su mánager su deseo de quedarse tranquilito en el banco. Con 38 años de edad, 17 de ellos entre el campocorto y la tercera base de Orioles y bien establecido su registro en dos mil 632 juegos consecutivos lo consideró suficiente.

Esa tarde del domingo 20 de septiembre de 1998 llegué a mi rutina en el Diario Meridiano, al final de la tarde y estaba prendiendo la computadora cuando el jefe de redacción José Visconti, me avisó con el entusiasmo de tener la noticia principal: “Leonardo. Cal Ripken no va a jugar”.

Estábamos esos días más pendientes de Mark McGwire y Sammy Sosa en la lucha por el liderato de cuadrangulares. Ya el récord de más jonrones en una temporada (61 por Róger Maris en 1961) había sido superado por ambos toleteros.

Y mientras Visconti me pidió apoyo para la primera página, a Amador Montes, entonces redactor de beisbol, le tocó la tarea de escribir sobre lo que representó el fin de la racha de Ripken.

“Fue muy impresionante” recordó Amador, actual gerente de operaciones de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional. “Aunque sabíamos que ese día iba a llegar, no dejó de impactarme ese momento, después de tantos años jugando sin parar. Fue verdaderamente admirable su resistencia” señaló.

De Montes a Montes


Por esas casualidades, la relación del apellido Montes y Ripken no la encontré únicamente a través de Amador. En efecto, la periodista Mari Montes, quien estuvo en varios medios audiovisuales e impresos venezolanos antes de radicarse en Florida Estados Unidos, escribió años después un libro de ficción llamado “Lucía, la pelota que soñaba con llegar al Salón de la Fama”, de Ediciones B.




La historia del pelotero ayudó a inspirar este libro.

Usando sus conocimientos y su pasión por el beisbol, Mari describe en su obra, situada en extensión entre la novela corta y el cuento, como una esférica de beisbol llegó desde la fábrica en Costa Rica hasta un destino inesperado y más hermoso, bien lejos de los flashes y las grandes ceremonias. Y ella hizo una lectura de esa historia en el Ateneo de Caracas, gracias a las gestiones de La Rana Encantada, organización que promueve la lectura infantil, la cultura de paz y el reciclaje. Fue una experiencia conmovedora.


Mari Montes leyendo "Lucía la pelota..."



El legado de Ripken


Del día que el pelotero decidió descansar pasaron 19 años un 20 de septiembre. Curiosamente la atención se centró mucho en esos días en torno a McGwire y Sosa. Pero ambos después fueron cuestionados por presunción de dopaje para conseguir sus hazañas deportivas. Ripken llegó al Salón de la Fama de la Grandes Ligas al primer año de elegibilidad (2007) con una sólida imagen de devoción y respeto al deporte mientras los dos anteriores fueron diluyendo su legado. 

         Y para mí fue un domingo que comenzó a todo vapor. Llegando y trabajando más para la primera edición que para la última. Porque ya el “Hombre de Hierro” moderno había resuelto la noticia.

domingo, 31 de julio de 2016

El oro de Limardo



La noche de un agitado día






Para el deporte venezolano, la medalla de oro de Rubén Limardo en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 fue uno de sus grandes momentos.
Fue la segunda vez en la historia del deporte nacional, que uno de sus representantes subía a lo más alto del podio. Por eso desde  cuando Francisco “Morochito” Rodríguez lo consiguió en el boxeo, teníamos que escribir los periodistas en cada trabajo sobre el tema, la letanía que “la única medalla de oro...”.
Hasta ese 1 de agosto de hace cuatro años.
La hazaña fue en la tarde hora de Venezuela, y por supuesto en Londres fue en la noche por la diferencia de horario. Mi jefe Hugo René Chávez iniciaba ese día sus vacaciones y se encargó de la sección deportiva de Últimas Noticias Rafael Vielma.

Tremendo comienzo

Casualmente, yo culminaba mis vacaciones y me reintegraba a mis labores.
      Estaba con mi familia en un restaurant (cuando se podía) y al fondo veía unos esgrimistas combatiendo. Afinando la vista con mis anteojos visualicé el nombre de Limardo y la banderita de Venezuela.
Pero en ese momento no sabía que era por la disputa de la máxima presea.
Hasta que noté a las personas más cercanas a la pantalla se ponían de pie, hubo un silencio extraño y alguien de ese grupo mencionó la palabra mágica, como la de cualquier conquistador español o europeo en estas tierras cuatro o cinco siglos atrás: oro.


       Ahí fue cuando me percaté de lo que venía y pensé tanto en Vielma como en la redacción de deportes de Grupo Últimas Noticias, cuando todavía era Cadena Capriles, y teníamos cuatro meses en la urbanización La Urbina como nueva sede.




Movimiento en todas las líneas

Cuando llegué, había un correcorre en la sección deportiva de Últimas Noticias y en Líder, porque desde Londres, las corresponsales Eumar Esaá y Vanessa Fereira, vivieron su particular momento. Eumar contó que “fue muy emocionante la jornada, porque yo era muy cercana al entorno familiar de Rubén, especialmente con su mamá y su tía”. Y por esas cosas de la vida, esta vez no pudo disfrutarlo tanto por el vínculo afectivo.

En efecto, la modernidad periodística tenía otras exigencias menores a 1968, que tenía prensa, una televisión aún no especializada en deportes, la radio. Por supuesto cero internet y redes sociales. “Tenía que estar mandando tuits y video entrevistas con el Ipad, porque allí también estaba Eduardo Álvarez como máximo dirigente deportivo y hasta Pastor Maldonado” en referencia al piloto de Fórmula Uno que en mayo de ese año ganó por primera y única vez una competencia en la máxima categoría del automovilismo. También fueron objeto de atención periodística los compañeros en la disciplina de Limardo, Alejandra Benítez y Silvio Fernández.

Por cierto, ese día también estaba de guardia Vielma, quien a final de 2012 se ganó un diploma por su presencia en eventos deportivos, que en nuestra lengua se conoce como “Rayo”.

Eumar y Vanessa estuvieron juntas en el momento que ganó Limardo por cosas del destino. A Fereira  le habían robado documentos y dinero y no quería ir sola a cubrir la pauta inicial. En una jugada prudente acompañó a Eumar y “menos mal porque el gran trabajo estaba aquí” recordó Esaá, quien ahora destaca en @telocuentonews y otros medios digitales.

… y sin comer

Ambas se levantaron a las siete de la mañana de ese día. Y solo porque el dirigente “Chicho” Gastón prestó auxilio se salvaron de fuertes ataques de hambre. “La distancia entre el centro de prensa, el sitio de competencias y el comedor hacían difícil que uno pudiera comer y hacer el trabajo” precisó Eumar.

          De allí que la parte de la alimentación la cubrió Gastón quien “contrabandeaba” cambures, manzanas y barras dietéticas que ayudaron a las periodistas a soportar el rigor de la extenuante jornada.

        “Finalmente terminamos como a las tres de la mañana. Recuerdo que escribí unos ocho mil caracteres ese día” detalló la periodista, quien corrió como una maratonista junto a Vanessa.

¿Las Grandes Ligas? Lo normal

Porque muchos kilómetros en otro continente, en la redacción de Últimas Noticias y Líder el frenesí era tremendo cuando llegué en mi horario habitual. Sentí que mi presencia nocturna era totalmente inocua pensando en la jornada del beisbol de las Grandes Ligas. Dos horas después, Vielma me entregó el testigo y solo me dijo, con el cansancio visible en su rostro, debido al estrés del día:

- Pones aquí los juegos de la noche. Y no te preocupes por la última página. Limardo saldrá como póster. 

           Esto solo ocurre en días especiales.


Así procedí, pero sentí que si me hubiera quedado en casa daba lo mismo, porque la atención de Limardo en los medios venezolanos fue única. Como bien lo recordó el diario Líder en este video dos años después: